"La dermatología es concebida, en general, como una especialidad que no enfrenta emergencias, puesto que la mayoria de las patologías cutáneas pueden ser resueltas, sin grandes complicaciones, en una consulta y en un gabinete de procedimientos. Sin embargo, como médico especialista y habiendo trabajado en un centro hospitalario de envergadura, he tenido la valiosa posibilidad de constatar que, en efecto, existen innumerables afecciones de la piel cuyo carácter de urgencia debe ser considerado.
Convengamos, antes bien, que el concepto de urgencia posee dos acepciones o, mejor dicho, puede aprehenderse a partir de dos puntos de vista: por un lado, desde la perspectiva del médico y, por otro, desde la del paciente que enfrenta su propio mal.
Sin perder de vista lo anterior, ocurre que esta actividad me ha permitido observar una serie de cuadros de enorme relevancia y/o gravedad, que han ameritado una rauda intervención de nuestra especialidad -efectivamente el dermatólogo ha sido el elemento clave en el diagnóstico-inserto en un contexto multidisciplinario.
En este manual he querido, pues, compilar precisamente las patologías dermatológicas estimadas -desde un enfoque clínico integral- como urgencias; enfermedades que, a mi juicio, ameritan ser observadas y tratadas como tales, en su justa dimensión. Hemos, cabe advertir, prescindido de los aspectos histopatológicos y fisiopatológicos de cada uno de los casos aqui expuestos, ya que a ellos puede accederse, sin mayor dificultad, a través de cualquier bibliografía abocada a estos temas."